Biografía de María Tudor
María Tudor, también conocida como María I de Inglaterra o María la Sanguinaria, fue la primera mujer en convertirse en Reina de Inglaterra de forma legítima. Su reinado, que duró desde 1553 hasta su muerte en 1558, estuvo marcado por su intensa devoción al catolicismo y su implacable persecución a los protestantes, lo que le valió el apodo de María la Sanguinaria.
Infancia y familia de María Tudor
María Tudor nació el 18 de febrero de 1516 en el Palacio de Greenwich, Londres. Fue la única hija sobreviviente del rey Enrique VIII y Catalina de Aragón. Aunque inicialmente fue considerada sucesora al trono, su posición se vio amenazada cuando su padre anuló su matrimonio con Catalina y se casó con Ana Bolena.
Ascenso al trono
Tras la muerte de su hermano Eduardo VI en 1553, María Tudor reclamó el trono como legítima heredera y se enfrentó a la disputa de Lady Jane Grey, quien había sido nombrada por Eduardo como su sucesora. Con el apoyo de la nobleza y el pueblo, María logró tomar el control y fue coronada como reina el 1 de octubre de ese mismo año.
Reinado de María Tudor
El reinado de María Tudor estuvo marcado por su intento de restaurar el catolicismo como religión oficial en Inglaterra. Durante su gobierno, se llevaron a cabo numerosas ejecuciones de protestantes, lo que generó un clima de temor y represión en el país. Además, su matrimonio con Felipe II de España generó descontento entre la población inglesa, que veía en él una amenaza a la independencia del país.
Política religiosa y persecución
María Tudor implementó una política religiosa basada en la persecución de los protestantes. Miles de personas fueron arrestadas, torturadas y ejecutadas por su fe. Este periodo, conocido como la «Quema de los herejes», dejó una profunda huella en la historia de Inglaterra y en la memoria colectiva del país.
Matrimonio y descendencia
María Tudor contrajo matrimonio con Felipe II de España en 1554, con el objetivo de fortalecer la alianza entre Inglaterra y España y asegurar la sucesión de un heredero católico. Sin embargo, el matrimonio no tuvo descendencia y la salud de María se fue deteriorando rápidamente.
